Revista de Filosofía
Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40
Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela
ISSN: 0798-1171 / e-ISSN: 2477-9598
Esta obra se publica bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
(CC BY-NC-SA 4.0)
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
¿Qué son Crítica y libertad, profesor Foucault? una aproximación
para la educación1
What are Criticism and Freedom, Professor Foucault? An approach to
education
Juan Carlos Echeverri-Alvarez
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9577-468X
Universidad Pontificia Bolivariana
Medellín - Colombia
Juan.echeverri@upb.edu.co
DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.14807249
Resumen
El artículo conmemora los cuarenta años de la muerte de Foucault con una pregunta por la
crítica y la libertad. Muestra el desplazamiento que hace desde la pregunta por la voluntad
de no ser gobernados por los saberes y poderes imperantes, hasta un lugar de resistencia
más experiencial: el cuidado de sí. La hipótesis es que Foucault con este desplazamiento
justifica aquello que tendría que ser objeto de su crítica: el gobierno liberal que necesita
producir incesantemente libertad, y en el mismo encuentra todo un mundo producción de
libertades abstractas que son más manejable y con menos costos que las concreta del
derecho. La educación, que fue condición de posibilidad de la construcción hisrica de la
crítica y de la libertad, hoy es dispositivo para gestionar, con saberes como la psicología y la
pedagogía, ese mundo interior. Sin embargo, el resultado no es el de personas más libres y
críticas, sino, por el contrario, personas que entran en un terreno de psicopatologización
voluntaria, esto es, que son más dóciles para conducir sus conductas. No obstante,
conmemorar la muerte de Foucault en hallar todavía en él las herramientas para comenzar
de nuevo para hacer la crítica de esta nueva “psicoadanía”.
Palabra Clave: gubernamentalidad liberal, ctica, libertad, educación
_______________________________
Recibido 01-10-2024 Aceptado 15-12-2024
Abstract
The article commemorates the fortieth anniversary of Foucault's death with a question about
criticism and freedom. It shows the shift he makes from the question about the will not to
be governed by the prevailing knowledge and powers, to a more experiential place of
resistance: the care of the self. The hypothesis is that Foucault with this shift justifies that
1 El artículo hace parte del proyecto de la investigación: “Gobernar por la libertad: la conducción de conductas
en el poder liberal”.
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which should be the object of his criticism: the liberal government that needs to incessantly
produce freedom, and in the self he finds a whole world of abstract freedom production that
is more manageable and less costly than the concrete freedoms of law. Education, which was
a condition of possibility for the historical construction of criticism and freedom, is today a
device to manage, with knowledge such as psychology and pedagogy, this inner world.
However, the result is not that of freer and more critical people, but, on the contrary, people
who enter a field of voluntary psychologization, that is, who are more docile in directing their
behavior. However, to commemorate Foucault's death is to find in him the tools to start
anew and criticize this new "psychoadania".
Keyword: liberal governmentality, criticism, freedom, education,
Introducción
No habría problema en que este texto tuviera como objeto la obra de Michel Foucault
o a él repensado como autor, filósofo, historiador, psicólogo, profesor e, inclusive,
homosexual. Por un lado, cierta “pequeña empresa crítica” nos habilitaría para hacerlo
responsable de su obra para tratar de explicar, por ejemplo, lo que en sus textos realmente
son crítica y libertad; con ello creeríamos hacer un análisis crítico de la crítica en Foucault;
por el otro, podríamos simplemente articular comentarios sobre elementos seleccionados de
esta obra para “decir por primera vez aquello que sin embargo había sido ya dicho”
2
. Dicho
por él, por supuesto, pero comentarios que permiten “decir otra cosa aparte de los textos
mismos, pero con la condición de que sean sus mismos textos los que se digan, y en cierta
forma, los que se realicen
3
. Diremos a Foucault, obviamente, con un interés al mismo
tiempo utilitario y conmemorativo: utilitario porque sirve para ver ciertos fenómenos
actuales a través de sus argumentos sobre crítica y libertad; y conmemorativo porque se hace
para invocar de nuevo su nombre y su obra a los 40 años de su muerte.
Entre quienes tienen referencias s o menos distantes de la obra de Foucault es fácil
suponer que su trabajo es crítico. No obstante, incluso para algunos de los que tienen
mayores acercamientos a su pensamiento no es claro en qué sentido efectivamente lo es.
Para actualizarlos pareciera suficiente recomendar la lectura de su conferencia ¿Qué es la
Crítica?
4
, pero no es tan sencillo: una idea como esa no emergió por generación espontánea,
no fue forzada por una charla contingente (Foucault, 1969, 1978, 1983,1984), ni permaneció
estática en su obra: fue un elemento constitutivo de una empresa intelectual de largo aliento.
Su sentido no se abarca en un escrito solitario, ni puede captarse entera en los textos
aparentemente más pertinentes para rastrearla
5
. La recomendación de leer ¿Qué es la
Crítica? se mantiene, pero se articulan comentarios que, en sentido foucaultiano
6
, tienen la
ventaja de asociaciones necesarias, de aclaraciones ampliadas y de interrogantes detenidos;
2
FOUCAULT, Michel. (1987). El orden del discurso, Tusquets, Barcelona. p.29
3
Ibidem
4
FOUCAULT, Michel (1995) ¿qué es la crítica? Revista de Filosofía N. 11. Pp-5-25
5
Los textos de la crítica (1978-1984). ¿Qué es la crítica? (1978). Omnes Et Singulatim (1979).¿Qué es la
Ilustración? (1983). ¿Qué es la Ilustración? (1984).
6
Para comentario Cfr: Ayala Arias, Fernando. (2014). Una noción foucaultiana del comentario en los discursos
modernos. (2014). Uaricha, Revista De Psicología, 11(25), 117-131.
http://www.revistauaricha.umich.mx/index.php/urp/article/view/69
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comentarios que aporten comprensiones para los recién llegados y permitan transitar hacia
argumentos cada vez más lejos de su obra, pero posibilitados en parte por ella.
Este acercamiento a las nociones de crítica y de libertad en Foucault tiene doble
procedimiento: uno, imita hasta cierto punto el modo en que él desentrañaba la idea de
crítica en pensadores como Immanuel Kant o Carl Marx: no buscaba la verdad en sus obras
sino, mejor, los reconocía como fundadores de pensamiento y de experiencia
7
, por tanto,
aquí no se intenta decir con contundencia lo que realmente fueron estos conceptos para
Foucault, sino reconocerlo como otro fundador de pensamiento a partir de ellos y, luego,
transitar hacia nuevos destinos de reflexión; dos, intenta replicar el desplazamiento que
propuso hacia una ontología de nosotros mismos, esto es, muestra de qué manera la actitud
crítica que él reconoce como virtud de indocilidad, en parte tiene vigencia, pero se ha ido
desplazando hacia la institucionalización de la retórica de la crítica en fórmulas atomizadas
y anodinas sin consecuencias derivadas hacia la acción comprometida y arriesgada en el
plano colectivo o individual. Hipotéticamente, el mismo Foucault, puede tener parte de la
responsabilidad no planeada en esta banalización al fundar un tipo de pensamiento que pasó
de la gubernamentalidad a la ética como ejercicio de la libertad y el cuidado de sí.
Se revisitan crítica y libertad en Foucault en relación, principalmente, con la
gubernamentalidad liberal; a la luz de esta actualización, se inserta un elemento no
desarrollado en esta fase de su trabajo: lo educativo. ¿Qué papel ha jugado la educación en
su recorrido histórico producir lo que actualmente somos en clave de libertad y de crítica?
Responder exige observar la popularización educativa de la crítica en pequeñas empresas
tales como: pensamiento crítico y lectura crítica, esto es, mostrar de qué modo la rúbrica
crítica se acomoda a procesos, instituciones y propuestas formativas para, en vez de
oponerse al modo en que somos gobernados, actuar como elemento del poder que nos
gobierna creando subjetividades que se creen libres. Correlativamente, reflexionar sobre
cómo la idea foucaultiana de cuidado de ha producido sociedades psicologizadas: personas
volcadas hacia mismas en una especie de psicopatoligización voluntaria que funciona
como la más exhaustiva conducción de conductas del gobierno neoliberal.
8
A cuarenta años de la muerte de Foucault creemos pertinentes las palabras de
Bourdieu (2004)
9
en su homenaje: Estamos en una situación catastrófica en la cual
necesitamos de Foucault: hemos de alistarlo en nuestro batallón y en nuestro combate, a
riesgo de parecer identificados con él, o peor, de apropiarnos de su pensamiento, de su
autoridad y de su método”. Este intento de “apropiarnos de su pensamiento” es para
reconocer si la crítica, como él la propuso y la ejerció, todavía es posible y necesaria. Y si la
libertad es un tipo de poder que la crítica no impugna, sino que lo hace cada vez más
exhaustivo hasta casi poder prescindir de allá y, mejor, convertirla en otra mercancía
vendida por la educación.
El artículo se desarrolla de la siguiente forma: en primer lugar, una aproximación a
la idea de crítica en Foucault; luego una aproximación a la idea de libertad en la
7
FOUCAULT, Michel. (1995). Op. Cit.
8
ECHEVERRI-ALVAREZ, Juan (2024). Ética, política y humanismo en la conformación de las nuevas
ciudadanías universitarias. Ponencia. Reduval. México. Inédito.
9
BOURDIEU, Pierre. (2004). La filosofía, la ciencia, el compromiso. En: Eribon, Didier (Dir.). El
infrecuentable Michel Foucault. Renovación del pensamiento crítico. Buenos Aires: Letra Viva. P.259.
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gubernamentalidad liberal y el tránsito hacia la ética y el cuidado de sí; por último, se
pregunta por el papel de la educación en relación con la gestión de esas crítica y libertad, y
sus efectos en la sociedad.
1. ¿Qué es para usted la crítica, profesor Foucault?
La pregunta del encabezado adecua el título de una conversación entre Foucault y
Paolo Caruso realizada en 1967 en la que se le interrogaba ¿Qué es usted, profesor
Foucault?
10
Pregunta que no tuvo allá una respuesta directa, pero sirvió para hacer
aclaraciones del siguiente tenor: “creo que existe cierto tipo de actividades filosóficas, en
dominios determinados, que consisten en general en diagnosticar el presente de una
cultura”.
11
En efecto, la actividad filosófica de Foucault diagnostica en términos críticos el
presente, tanto por analizar las condiciones de producción del conocimiento subjetivo como
por interrogar un campo de producción de saber y de construcción del ser en este presente.
En Foucault se configura una endíadis
12
puesto que: la filosofía será una forma de descubrir
los límites del conocimiento y, a la vez, un modo de poner en crisis esos mismos límites”
(p.12).
Desde esta perspectiva la filosofía de Foucault se convierte en un “diagnóstico del
presente con el pertinaz objetivo de acelerar él mismo, al principio con su trabajo y luego
con su propia experiencia, parte de las transformaciones posibles: un modo de analizar los
límites de un campo onto-epistémico determinado, al mismo tiempo que una forma de
presentar las condiciones por las que ese campo puede modificarse. En síntesis, su trabajo
filosófico comporta una crítica, y la crítica una necesaria dimensión filosófica. Ahora bien,
por lo menos para este pensador, el filósofo debía ocuparse de su presente, pero también de
mismo. Ese ocuparse de mismo fue lo que provocó, en buena parte, un giro en su
experiencia vital y teórica
13
. La pregunta por el mismo fue la adecuación necesaria de su
crítica: ambo aspectos fueron expresiones prácticas de su pensamiento, no teorías abstractas
para solaz de la reflexión contemplativa.
En la conferencia de 1969 ¿Qué es un autor? Foucault mostró su intención de
cuestionar parte de los usos vigentes de la crítica y, correlativamente, el interés de posicionar
esta categoría como un elemento inherente a la relación histórica entre verdad y poder
mediante la cual los individuos y la sociedad se convirtieron en lo que actualmente son. Allí
preguntaba: “cómo se instauesa categoría fundamental de la crítica”
14
y, aunque en ese
momento el interrogante estaba referido a la correspondencia autor-obra, ese modo
particular de interrogar se desplazó hacia otra pregunta, quizás más necesaria y
estructurante de su trabajo subsiguiente: ¿qué es la crítica? (1978). En esta pregunta, según
Judith Butler (2008): “no sólo se plantea el problema de cuál es esta crítica que se hace o a
la que debería hacerse, sino que expresa una forma de interrogar constitutiva del ejercicio
10
FOUCAULT, Michel. (2013). ¿Qué es usted, profesor Foucault? En: ¿Qué es usted, profesor Foucault?
Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI Editores.
11
Ibidem. p. 104
12
RIED-SOTO, Nicolás (2020). ¿Qué es la crítica? La ontología de nosotros como producción de comunidad
en los textos de la crítica de Michel Foucault. Tesis doctoral. Universidad Diego Portales. Chile
13
BREMNER, Savina (2019). Anthropology as critique: Foucault, Kant and the metacritical tradition. British
Journal for the History of Philosophy, 28(2), 336-358. https://doi.org/10.1080/09608788.2019.1650250.
14
FOUCAULT, Michel (1987). Org. 1969)¿Qué es un autor?. Revista de la Universidad Nacional (1944 -
1992), 2(11), 419. https://revistas.unal.edu.co/index.php/revistaun/article/view/11837o
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mismo de la crítica”
15
.
En 1979, en la conferencia de Vermont: Omnes et Singulatim: hacia una crítica de la
razón políticaFoucault interrogaba: ¿no será que la crítica, entendida como actitud, da
lugar a un tipo de desobediencia individual que se radicalizaría si no fuera porque se
encuentra en tensión con la totalizante razón de estado? Más tarde, 1983 y 1984, en sendos
textos con el mismo título, inquiriría sobre ¿Qué es la Ilustración? Pregunta que fue la forma
de examinar la crítica en la clave kantiana que le caracterizó. En fin, pertinaz forma de
interrogar que lo llevarían por una radical transformación de su propio trabajo, y a la que
llegaría por una no menos radical transformación de su experiencia vital
16
.
Un primer momento en la configuración del concepto de crítica estuvo relacionado
con algunas reacciones a su libro “Las Palabras y las Cosas” (1966). En la citada charla del
22 de febrero de 1969, en la Société Française de Philosophie ¿Qué es un autor?
17
, Foucault
abordó asuntos como el mal uso que se hace de algunos autores, la relación entre nombre
propio y nombre autoral, y los autores que fundan discurso a través de sus obras. Sobre el
primer asunto, según los marxistas ortodoxos, en Las palabras y las Cosas Foucault había
usado mal a Carl Marx porque en su análisis no atendía a la precisión técnica asumida por
los debates que el marxismo configuraba como discurso autentico. Para Foucault, sin
embargo, los libros no ocultan una verdad para ser hallada por un lector con espíritu
detectivesco con la misión de corregir los usos incorrectos que de ellos pueden hacer lectores
mal avisados, es decir, los que se alejan de uso verdadero y canónico, como si la crítica fuera
esencialmente “analizar la obra en su estructura, en su arquitectura, en su forma intnseca
y en el juego de sus relaciones internas” en vez de asumirla como un “reconstruir a través de
los textos un pensamiento y una experiencia
18
.
La crítica se presenta en esta primera etapa de dos maneras: una, crítica tradicional
que asume su quehacer como el análisis de los elementos internos de un campo teórico
específico, al modo violento de proceder, como ejemplo, los ortodoxos con la obra sagrada
de Foucault; otra, una forma de interpretar las relaciones del autor con la obra y reconstruir
su pensamiento o sus experiencias a partir de lo que ha escrito. En el cruce de estas dos
interpretaciones, pasada por el influjo Kantiano
19
, Foucault planteará una distinción
esencial para su concepción de crítica entre una analítica de la verdad y una ontología de
nosotros mismos, es decir, la crítica como una búsqueda de la verdad, por un lado, y como
el arte de preguntarse por la relación entre los textos y el mismo de las personas, por el
otro. Por estas vías, pero en la tensión entre dos autores constructores de pensamiento y de
15
BUTLER, Judith. (2008). ¿Qué es la crítica? Un ensayo sobre la virtud de Foucault. En: Buden et al.
Producción cultural y prácticas instituyentes. (141-167). Madrid: Traficante de Sueños. p.142
16
MILLER, James (1995). Lapasion de michel Foucault. Editorial Andres Bello.Chile; ERIBON, Didier. (1989-
1992) Michel Foucault. Anagrama, Barcelona.; ERIBON, Didier. (1994) Michel Foucault y sus contemporáneos
(tr de Viviana Ackerman), Nueva Visión, Buenos Aires, 1995.
17
CHARTIER, Roger. (1999). Trabajar con Foucault: esbozo de una Genealogía de la función-autor Signos
Históricos, vol. 1, núm. 1, junio. pp. 11-27 Universidad Autónoma Metropolitana. México.
18
RIED-SOTO, Nicolás (2020). Op. Cit.
19
Desde las preguntas Kantianas ¿qué puedo saber?, ¿q debo hacer?, ¿qme está permitido esperar? y ¿qué
es el hombre? puede verse la interrogativa del “qué” para explorar nuevos campos.
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experiencia (Kant y Marx), Foucault va transformando su concepto y su experiencia de la
crítica.
20
Según Foucault:
Para Marx y Kant, su propósito era hacer explícito lo que de otro
modo permanecería implícito, sacar a luz supuestos que yacen sepultados y
regulan el modo como pensamos, y, en fin, someter esos supuestos a un
examen público.
21
Pero Foucault no abordó a estos dos fundadores de discurso, reiteramos, para
explicarlos a públicos que según su criterio no los leyeron correctamente; no agenciaba un
concepto de crítica sometido a la disciplina filosófica, ni centraba su esfuerzo en la
trasgresión de los límites que esa filosófica imponía; tampoco la practicaba como ejercicio
de lectura artificialmente inquisitiva que, sin embargo, acepta el principio del “no todo es
válido”, con el que se fijan límites a las interpretaciones como lectores para domesticarlos.
Foucault describía la crítica como una actitud que se remontaba hasta el siglo XV vinculada
con la resistencia a la Iglesia, al despotismo y a la ciencia. Actitud crítica que, en su origen,
era comprendida como virtud de desobediencia: “arte de no ser de tal modo gobernado”
22
.
Más aún: actitud crítica presentada como virtud en general que se oponía a lo que el
cristianismo fundó como virtud de obediencia y mansedumbre en lógicas de un modelo de
gobierno pastoral en el cual cada individuo de un extremo al otro de su vida y en cada detalle
de sus acciones, debía dejarse gobernar: obediencia como virtud exigida, pero también
obediencia recompensada con la salvación individual
23
.
La construcción, sostenimiento y ampliación de esa virtud era el fin último del
gobierno pastoral en lógicas de un poder con sustento divino. La crítica, en este contexto, se
refería a una actitud general de inservidumbre: arte de no ser tan gobernado del modo que
se hacía, esto es, arte de la “Inservidumbre Voluntaria”. La ctica sería el esfuerzo por salir
de la infantilización en que la lógica pastoral atrapaba; ¡sapere Aude!, era tener el valor de
pensar por mismos, es decir, en contra del saber vigente y del poder que determina los
límites de lo que puede ser pensado. Para Foucault, el Kant de algunos textos aparentemente
menores, fue el pretexto para ensayar una mirada histórica de conjunto: presente que
arrastra necesariamente el pasado, pero también encabalga el futuro de la sociedad. Releer
a Kant le posibilito profundizar en las ideas de crítica como actitud y como virtud en cuanto
exhortación para “abandonar la dependencia fácil, perezosa y pusilánime de la guía o
gobierno extranjero y tener el coraje de usar el propio entendimiento
24
.
La insistente referencia a Kant no tiene que ver tanto con la trilogía crítica (Crítica de
la razón pura, Crítica de la razón práctica y Crítica de la facultad de juzgar)
25
, sino con la
Ilustración: coraje de exponerse a saber más allá de los límites impuestos por el poder para
delimitar lo inteligible: tener el coraje de saber es indagar por los límites del conocimiento.
20
RIED-SOTO, Nicolás (2020). Op. Cit; LORENZINI, D., & Tiisala, T. (2024). The architectonic of Foucault's
critique. European Journal of Philosophy, 32(1), 114129. https://doi.org/10.1111/ejop.12877
21
Miller, James (1993) Op. Cit p.407
22
FOUCAULT, Michel. (1978). Op. Cit.
23
FOUCAULT, Michel. (2006). Seguridad, territorio, población. México: Fondo de Cultura Económico.
24
FOUCAULT, Michel. (1978) Op. Cit; Cfr: RAFFNSØE, Sverre. (2017). What is Critique? Critical Turns in the
Age of Criticism. Outlines, 18(1), 28-60.
http://ojs.statsbiblioteket.dk/index.php/outlines/article/view/26261/23120.
25
KATZ Lydén, Karl. (2024). Critique and the Care of the Self: The Economy of Truth and Government in
Michel Foucault’s Late Work. Södertörn University, Huddinge.
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Foucault hace un giro y ya no aborda la cuestión de la Aufklärung desde la pregunta por el
conocimiento, sino a partir del problema del poder, esto es, no pregunta si un conocimiento
sobrepasa ciertos límites de legitimidad, sino que analiza los reenvíos entre saber y poder
que hacen que un conocimiento sea aceptado en un contexto histórico específico. La
Aufklärung se torna un asunto crítico dirigido a nuestro presente cuando cuestiona las
certezas existentes y, con ello, posibilita un nuevo norte de interrogaciones y comprensiones
sobre las formas en que somos gobernados.
26
Para Kant la salida de una minoría de edad es liberación de prejuicios y
supersticiones. Para Foucault búsqueda de un límite que libere al hombre como sujeto
autónomo y racional, es decir, ejercicio de una crítica del poder que: “es a la vez el análisis
histórico de los límites que se nos han establecido y el examen de su franqueamiento
posible
27
. Tanto Kant como Foucault encontraron en la Aufklärung una idea de salida, pero
con diferentes alcances e implicaciones. En Kant salida como determinación de las
estructuras formales del entendimiento: definición de aquello que se puede conocer, que se
debe hacer y que cabe esperar en tanto sujetos racionales. En Foucault investigación de
acontecimientos que han conducido a constituirnos sujetos históricos: por qué conocemos,
actuamos y pensamos de esta manera y no de otra, más aún, cómo podemos pensar diferente
para producir transformaciones concretas
28
.
¡Atrévete a saber! ¡Ten el coraje de usar tu propia razón! En cierta forma esta frase de
Kant describía para Foucault el esfuerzo intelectual de su vida personal como voluntad de
utilizar la razón individual, y, en sentido Nietzscheano, descubrir "el significado de la propia
vida". Según Nietzsche, los filósofos “no deben aceptar los conceptos como un don ni sólo
purificarlos y pulirlos, sino, hacerlos y crearlos, presentarlos y volverlos convincentes”.
29
Pero lo más necesario, según este filósofo, es "un escepticismo absoluto hacia todos los
conceptos". He ahí la crítica al desnudo. Foucault considera que "el problema de la
Ilustración" es el problema central de la filosofía moderna. Y para él era descifrar "la relación
entre poder, verdad y el sujeto" mediante una práctica "de hacerse uno mismo la propia
historia" moviéndose a través de viejos conceptos y tratando de forjar otros nuevos
"fabricados como en una ficción"
30
.
El apartado, pero también el título general, son eco distante de una entrevista que
preguntaba ¿qué es usted, profesor Foucault? Eco para hacer resonar el modo de interrogar
que caracterizó las reflexiones críticas de Foucault, en parte porque él había reconocido que
esta vieja forma de inquirir era un elemento que hacía visible históricamente un tipo de
pensamiento que cuestionaba el saber y el poder: ¿por qué muchos obedecen a uno? ¿por
qué las grandes multitudes y los pueblos suelen agachar cabeza ante un único gobernante?
26
GÓMEZ-HERRERA, Carlota. (2024). Los límites del poder: La crítica y el cuidado de sí en el pensamiento
de Foucault. SCIO: Revista De Filosofía, (25), 145169. https://doi.org/10.46583/scio_2023.25.1125.
27
FOUCAULT, Michel. (1999. Orig. 1983a). “¿Qué es la Ilustración?”. En: Ética, estética y hermenéutica. Obras
esenciales, Volumen III (pp. 335-352). Barcelona: Paidós. P. 351
28
MARTÍN-MÉNDEZ, Pablo. (2016). Foucault y la aufklärung, o el trabajo de como legado
crítico. Cuestiones de Filosofía, (17), 139162. https://doi.org/10.19053/01235095.4292
29
FOUCAULT, Michel. (1983b). Nietzsche, la genealoa, la historia. Sociología: Revista de la Facultad de
Sociología de Unaula, (5), 515. Recuperado a partir de
https://publicaciones.unaula.edu.co/index.php/sociologiaUNAULA/article/view/967.
30
MILLER, James (1995). Lapasion de michel Foucault. Editorial Andres Bello.Chile.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 28
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Estas preguntas formuladas por La Boétie (1577), a diferencia de cierta tradición que las
aborda desde la noción de ideología, para Foucault son la expresión de la constitución
histórica de una actitud crítica. En esta estela de pensamiento él mismo preguntaba: qué es
un autor, qué es la ilustración, qué es el poder, qué es la libertad, qué es el presente. Crítica
en este sentido no es el interés por el modo en que una población es “engañada” o
“ilusionada” por sus gobernantes, sino la forma en que la resistencia pone en tensión ese
poder por la vía de la inservidumbre
31
. Pero también inservidumbre con las tradiciones y
formas canonizadas del pensar, con la necesidad propia y colectiva de prensar de otro modo.
Como le respondió a Trombadori en 1978 (1991):
Pero entonces, ¿qué es hoy la filosofía -la actividad filosófica, quiero
decir- sino el trabajo crítico que el pensamiento ejerce sobre sí mismo? ¿En
qué consiste sino en el esfuerzo por saber cómo y en qué medida sería posible
pensar de otro modo, en lugar de legitimar lo que ya se sabe?
2. ¿Qué es libertad en el liberalismo, profesor Foucault?
Ese otro modo de pensar iba a trazar un camino profesional y de experiencia vital
entre la pregunta por la gubernamentalidad liberal y la ética (Foucault, 2006, 2007)
32
.
Foucault trabajaba la crítica era porque le interesaba la libertad. La libertad de la sociedad,
pero, principalmente, su propia libertad, la de su sí mismo. No es que haya dejado de
confrontar el orden social que distingue entre lo público y lo privado. Apostaba por la
irreductibilidad del ser humano a cualquier orden social, por tanto, para él, la libertad
confrontaba a la autoridad, al Estado, porque si bien las prácticas de libertad son
necesariamente públicas, al mismo tiempo están profundamente motivadas por
concepciones individuales, deseos íntimos y sentimientos privados
33
.
Para Foucault la actividad de la crítica, aunque está regida por un "imperativo más
general" vinculado a un gesto ético-político, a un ethos, a su vez tiene conexiones
inextricables con la experiencia personal
34
, por lo cual para él la "la actitud histórico-crítica
también debe ser experimental".
35
En este sentido, la posición crítica de Foucault, en
retrospectiva, pareciera transitar un camino con tres estaciones: actividad de
problematización, arte de la insubordinación voluntaria y coraje de exponer el propio estatus
como sujeto
36
. Camino que atraviesa los problemas de la libertad y de la crítica para llegar
hasta el cuidado de sí y del sí mismo que abordó desde una perspectiva ética.
Ahora bien, libertad que no era el resultado final de una crítica bien empleada por un
pensamiento fundante, sino, por el contrario, la condición de posibilidad del ejercicio la
crítica. Por lo menos desde Kant la dupla crítica y libertad hacen parte de la misma sinergia
argumentativa. Crítica y libertad constituyen la bisagra histórica de la transformación del
31
FOUCAULT, Michel
32
FOUCAULT, Michel. (2006). Seguridad, territorio, población. México: Fondo de Cultura Económico;
FOUCAULT, Michel. (2007). Nacimiento de la Biopolítica. México: Fondo de Cultura Económico.
33
PROZOROV, Sergei. (2007). Foucault, freedom and sovereignty. Aldershot: Ashgate.
34
LEMKE, Thomas (2001). 'The birth of bio-politics': Michel Foucault's lecture at the Collège de France on
neo-liberal governmentality. Economy and Society, 30, 190 - 207.
35
MILLER, James. (1995). Op. Cit.
36
LEMKE, (2001) Op. Cit.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 29
Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela. ISSN: 0798-1171 / e-ISSN: 2477-9598
mundo hacia los estados nacionales, mismos para los cuales esta dupla se encarga de
garantizar su continua existencia y permanente exhaustividad en el arte de gobernar. A
Foucault la pregunta por la crítica, en efecto, le lleva a indagar por la libertad principalmente
en un tipo de poder que era intrínsecamente crítico: es decir, un poder que cuestionaba
desde adentro el ejercicio mismo del gobierno y alardeaba de ser libre.
37
.
En este sentido, es importante el concepto de libertad desarrollado en los cursos del
College de Francia, sobre todo enEl nacimiento de la Biopolítica”. Crítica y libertad hacen
parte de la misma matriz de poder que todavía conocemos como neoliberalismo. En el curso
de 1978 Foucault se preguntaba ¿de qué se trata todo este problema de la libertad, del
liberalismo? “bueno -responde en principio-, es un problema que nos es contemporáneo”.
38
El advenimiento del liberalismo representa el momento en que se introduce la actitud crítica
en la propia acción de gobernar.
39
Paradójicamente, no una crítica que se le pone en frente
para impedirlo sino, por el contrario, el combustible que impulsa el motor de la libertar para
garantizar su constante vigencia y exhaustividad. Miremos, pues, el liberalismo en Foucault
desde la perspectiva de libertad.
La libertad está en la base de las transformaciones que van desde un mundo en el que
el poder tenía fundamento divino, el imperio de Dios, hacia lógicas de organización social
con fundamento profano, al imperio de la razón. Una razón que requería de la libertad para
su ejercicio exhaustivo, pero también de cortapisas para prevenir los posibles excesos de ella
misma podría propiciar, en parte, por la demanda desde abajo de su ampliación constante.
En 1978, en el curso titulado Seguridad, territorio y población (2006), Foucault estudio la
emergencia, desarrollo y transformaciones la gubernamentalidad liberal como “el conjunto
de instituciones, procedimientos y tácticas que daban emergencia al Estado moderno y al
ejercicio de una forma de gobierno cuyo blanco principal era la población, su forma del saber
la economía política y su instrumento técnico las políticas de seguridad” (p. 136). En el curso
de 1979, El nacimiento de la biopolítica (2007), continuó esta historia de la
gubernamentalidad como los tipos de racionalidad mediante los cuales se lograba dirigir la
conducta de las personas a través de la administración estatal. El liberalismo era una
práctica en el sentido de un arte de ejercer el poder en la forma de la economía” para
gobernar a la población.
40
En este último curso se había propuesto hablar de biopolítica, pero no lo hizo porque
“el análisis de la biopolítica sólo puede hacerse cuando se ha comprendido el régimen
general de esa razón gubernamental […] que es el liberalismo”
41
. Para Foucault, economía,
población, seguridad y libertad componían una gubernamentalidad emergente cuyos modos
“aún conocemos en sus modificaciones contemporáneas”
42
: “una forma de reflexión crítica
sobre la práctica gubernamental” en el sentido de no gobernar demasiado ni demasiado
poco.
43
Arte de poder, de mediados del siglo XVIII, constituido por mecanismos para limitar
37
Foucault, M. (2006). Seguridad, territorio, población. México: Fondo de Cultura Económico.
38
Foucault, M. (2007). Nacimiento de la Biopolítica. México: Fondo de Cultura Económico. P. 41
39
Idem; Cfr: CASTRO, Edgardo (2018). ¿Un Foucault neoliberal? Revista Latinoamericana de Filosofía. Vol.
VII. N. 2. p.22
40
FOUCAULT, Michel. 2006-2007 Op.cit.
41
FOUCAULT, Michel, 2007. Op. Cit. p.41
42
FOUCAULT, Michel, 2006. Op. Cit. p. 419
43
FOUCAULT, Michel, 2007. Op. Cit. p.363
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 30
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el poder de gobernar: lógica del menor gobierno, es decir, gobierno frugal: principio según
el cual no se debe gobernar excesivamente ni tampoco en forma insuficiente.
44
Foucault nombro este arte frugal de gobernar como liberalismo por el papel que
desempeña la libertad en los objetivos del gobierno de la población. Libertad que no se
conquista en relación con épocas en las cuales su existencia era precaria o inexistente, sino
libertad producida y administrada como condición del arte de gobernar: la libertad del
liberalismo no es una especie de ideal universal que funciona como motor de pensamiento
para que cada quien se vaya aproximando a ella mediante consumaciones graduales,
transformaciones culturales o luchas individuales y colectivas por su ampliación: “la libertad
nunca es otra cosa que una relación actual entre gobernantes y gobernados, una relación en
que la medida de la demasiado poca libertad existente es dada por la aún más libertad que
se demanda.
45
Gobernar en el liberalismo es una práctica que funciona por la existencia previa de
ciertas libertades: mercado, ejercicio del derecho de propiedad, vender y comprar, discutir
y expresar opiniones. Como el gobierno liberal necesita libertad la misma se ve abocado a
producirla y administrarla. El liberalismo propicia la existencia suficiente de libertad para
que los individuos efectivamente sean libres y, por serlo, puedan demandar todavía mayores
libertades que los libera al mismo tiempo que los gobierna.
46
Para Foucault (2007): el
liberalismo plantea lo siguiente: voy a producir para ti lo que se requiere para que seas libre.
Voy a procurar que tengas la libertad de ser libre”.
47
Es necesario producir la libertad, pero,
al mismo tiempo, crear controles, limitaciones y coerciones que impidan sus
desbordamientos con efectos de conmoción social. Ese juego entre producción de libertad y
las limitaciones para controlar su desborde es el gobierno del liberalismo.
Un gobierno liberal da cabida al dejar hacer de las actitudes, de la producción y de la
circulación, sin más intervención que la vigilancia: sólo interviene cuando algo no acontece
como lo requiere la mecánica general de los comportamientos y de los intercambios. Así, en
el liberalismo el mercado es lugar en donde se regulan las intervenciones del gobierno en
relación con un principio de utilidad: “intercambio para las riquezas, utilidad para el poder
público: a articula la razón gubernamental los principios fundamentales de su
autolimitación”.
48
Intercambio y utilidad hacen funcionar la gubernamentalidad con base
intereses: un juego complejo de intereses individuales y colectivos expresado como utilidad
social y como ganancia económica, esto es, equilibrio entre el mercado y el régimen del poder
blico.
En el liberalismo gobernar es manipular intereses: medio por el cual el gobierno se
relaciona con las cosas: individuos, actos, palabras, recursos, derechos y propiedad, por
ejemplo. El gobierno no tiene influjo directo sobre las cosas, sobre las personas o la riqueza:
está legitimado para intervenirlas cuando los juegos de intereses de la sociedad a su vez le
interesan como gobierno. Este liberalismo pregunta “¿cuál es el valor de utilidad del
44
Ibbídem, p. 44; Crf: ECHEVERRI-ALVAREZ, Juan. Op. Cit
45
FOUCAULT, Michel, 2007. Op. Cit. p. 83
46
ROSE, N. (2019-Orig.1996). La Invención del Mismo: Poder. Ética y Subjetivación (S. Vetö, N.
Bornhauser, & F. Valenzuela, Trads.). Santiago de Chile: Pólvora.
47
FOUCAULT, Michel, 2007. Op. Cit. p. 84
48
Idem, p.64
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 31
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gobierno y de todas sus acciones en una sociedad donde lo que determina el verdadero valor
de las cosas es el intercambio?”
49
Gobernar mejor es propiciar el aumento individual y
colectivo de intereses que se relacionen entre sí en lógicas de mercado.
Ese propiciar el aumento de intereses se mantiene hasta hoy como lógica de gobierno
que todavía articula libertad y crítica. Para Foucault la crítica contemporánea se caracteriza
por una paradoja: desde los os 1960 se ha sumado a las agendas internacionales
cuestiones que antes se consideraban apolíticas: relaciones de género, funcionamiento de
las instituciones médicas, psiquiátricas, educativas y penales, temas ambientales y
relacionados con la salud y el cuerpo, entre otras. Pero, al mismo tiempo, se genera una
"inmensa y proliferante criticabilidad de las cosas, las instituciones, las prácticas y los
discursos". Ambas, aumento de intereses y la correlativa profusión de “criticabilidadades,
precisamente, el ejercicio de gobierno liberal: infancia, genero, raza, enfermedad, ambiente,
inclusión, religiosidades, son artificialmente alentados para que el esfuerzo de su defensa
particular produzca un efecto de mejor gobierno. Crítica, libertad e interés, es la triada del
gobierno liberal.
La actitud crítica, como virtud de indocilidad, como resistencia, no es el reverso del
liberalismo, sino una de las estrategias de construcción de una libertad que es el combustible
mismo de la gubernamentalidad. Por tanto, de cierta manera, al decir que la crítica es
negarse a ser gobernados por ciertos poderes y ciertos saberes, no significa su impugnación
sino su perfeccionamiento constante. Crítica, desde el punto de vista Kantiano del uso
público de la razón, es la exigencia constante de libertad. Y solo una actitud crítica es la que
actúa precisamente para que la "demasiado poca libertad existente sea dada por la aún más
libertad que se demanda”. Es decir, el liberalismo da cabida a elementos como la crítica
porque hace parte de esa poca libertad que se posee, pero a condición de que exija cada vez
más, que produzca más en terrenos fácticos de las prácticas y en los territorios abstractos e
las subjetividades.
3. ¿Es usted neoliberal, profesor Foucault? de la gubernamentalidad al
mismo
Parte del interés de Foucault por el liberalismo era la capacidad de esa
gubernamentalidad de incentivar intereses que lo potencian. Es decir, su interés, en cierta
forma, es un interés liberal. No se interesaba tanto por la libertad positiva que aseguraba las
instituciones democráticas, sino la alternativa de una libertad negativa que se manifiesta la
potencia de no ser gobernado, de resistirse con las libertades disponibles y las exigibles. Esto
es, cuando menos disciplina se imponga desde arriba, más amplio será el espacio para el
ejercicio de la decisiva voluntad del individuo. En ese sentido Foucault mismo coadyuvó
“tanto como cualquier otra figura de su generación” a impulsar el resurgimiento del
neoliberalismo.
50
En su curso de 1979 había ponderado la lógica de esta forma de ejercicio
del poder por su voluntad de no gobernar demasiado, ni de modo insuficiente.
49
Idem, p.67
50
MILLER, James (1995). La pasión de Michel Foucault. Editorial Andrés Bello. Chile.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 32
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A Foucault no le gustaban las etiquetas: negaba la de estructuralista y fue ambiguo
con las de historiador y filósofo, por tanto, la de neoliberal seguramente no tendría buen
recibo para él. Sin embargo, como aquí solo se ensayan comentarios es posible una doble
respuesta al mismo tiempo negativa y positiva para la pregunta del encabezado. En el primer
caso, así él pensara en el liberalismo como el ámbito gubernamental de la crítica y de la
libertad, nunca hizo manifestaciones públicas de su adhesión sino del interés de estudiarlo
para comprender lo que somos y construir lo que deberíamos ser; pero sus ideas de libertad
y de crítica le recordaban que también habría que hacer resistencia a los saberes y poderes
con los cuales el liberalismo gobierna a la población. En este sentido, una adscripción
completa e incondicional sería ajena a su pensamiento y acción. En sus palabras:
Quizás el objetivo más importante de nuestros días es descubrir lo que
somos, pero para rechazarlo. Tenemos que imaginar y construir lo que podría
liberarnos de esta especie de política de "doble ligadura" que es la individualización
y totalización simultánea de las estructuras de poder.
51
La afirmativa se soporta en dos razones: una, porque él pensaba el liberalismo como
el espacio de autocrítica gubernamental que daba espacio a la libertad y, por tanto, al
ejercicio de la crítica individual y colectiva. Liberalismo como el mejor espacio para la
movilidad de resistencia, de proposición, de autodescubrimiento y construcción posible.
Una Gubernamentalidad que por la vía de la libertad le posibilita el tránsito hacia la ética o,
mejor aún, hacia la experiencia del mismo; dos, porque su trabajo, en este sentido,
consciente o inconscientemente agencia ese liberalismo. Su pensar de otro modo produce
otras formas de libertad que son, precisamente, las que hacen más exhaustivo la forma del
poder liberal, del neoliberalismo. Por tanto, si no es neoliberal por convicción termina
siéndolo por su gestión o, por lo menos, se convierte en su agente privilegiado en los
territorios de la conducción de conductas que se hace más exhaustiva con la defensa
aparentemente crítica del sí mismo.
52
La pregunta por el neoliberalismo de Foucault no se hace para dar respuestas
definitivas; ni siquiera pretende, con tan débiles argumentos, intervenir en la docta
discusión ya establecida.
53
Procura hacer el tránsito que hizo Foucault del interés por la
gubernamentalidad liberal a la pregunta por la ética, la subjetividad y el sí mismo. En este
desplazamiento no se alejó de las preocupaciones por el neoliberalismo, sino que coadyuvo
a pensarlo críticamente y a generar nuevas formas de gobernar mediante la construcción del
mismo, esto es, mediante técnicas de sí.
54
Gobierno es la noción que muestra la innovación
del liberalismo, y gobierno es, de alguna manera el concepto que hace transitar a Foucault
hacia la ética convirtiéndolo en co-creador de neoliberalismo y de sus formas de gobierno
51
DREYFUS Hubert y RABINOW Paul (2001). Michel Foucault: más allá del estructuralismo y la
hermenéutica Buenos Aires: Ediciones Nueva.
52
CASTRO, Gerardo, Op. Cit.; Cfr: CHAMORRO SÁNCHEZ, Emmanuel. (2022). Foucault y el neoliberalismo:
análisis de una controversia. Isegoría. Revista de Filosofía moral y política N. 66, enero-junio.
https://doi.org/10.3989/isegoria.2022.66.28; Cfr: MAVELLI, Luca. (2024). Symbiotic neoliberalism:
Foucault and the impure critique of neoliberalism. Distinktion: Journal of Social Theory,119.
https://doi.org/10.1080/1600910X.2024.2402686;
53
KARSTEN Schubert. (2016). Subjectification through Institutions: The Debate about Freedom in the Works
of Foucault. Foucault@90 Conference, Jun. Ayr, United Kingdom; Cfr: CASTRO, Gerardo. Op. Cit.
54
FOUCAULT, Michel. (2008). Tecnologías del yo. Buenos Aires: Paidós.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 33
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ético-emocionales. ¿Qué es gobernar en el liberalismo? Básicamente dos cosas: manipular
intereses y conducir conductas. Foucault hacia parte de uno de esos intereses visibles por la
creación y ampliación de libertades: la homosexualidad. Por ella la necesidad vital de pensar
en mismo y cuidar de le hace morigerar la crítica académica de la sociedad para
reconfigurarse a sí mismo, que fue otra forma de crítica.
Michel Foucault empezó a hablar del self como urgencia de comprender quién era y
qué podría llegar a ser todavía en su experiencia vital: los planteamientos de esos últimos
años de su vida muestran la perplejidad en torno a lo era ese self (sí mismo). Trataba
desenredar en parte gracias a su escritura y en parte gracias a la búsqueda incesante del
éxtasis erótico, las grandes preguntas de Nietzsche: ¿por qué estoy vivo? ¿qué lecciones voy
a aprender de la vida? ¿cómo he llegado a ser el que soy y por qué sufro por ser el que soy?.
55
Ciertamente el interés de Foucault en el self provenía de su estudio de la sexualidad
56
.
Busqueda personal que, aparentemente, en parte, le hizo abandonar la crítica del presente,
para irse a buscar en la antigüedad reflexiones que no tenía claras repercusiones en los
análisis de nuestro tiempo. Pero es precisamente allí en donde se agencia una forma del
poder al mismo tiempo que se crean los mecanismos para su crítica. Se estaba moldeando
Foucault a sí mismo en la maquinaria de las tecnologías del yo que estudiaba:
tecnologías del yo, que permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia
o con la ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y su alma,
pensamientos, conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo así una
transformación de sí mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza,
sabiduría o inmortalidad”.
57
El liberalismo requiere de la crítica tanto como de la libertad porque es su estrategia
de transformación continua para producir tipos inéditos de libertad que conserven su
vigencia constante. Esos nuevos caminos de la libertad, a nuestro parecer, son los que
potencia Foucault con su interés por la ética y el cuidado de sí. Para él no bastaba la teoría,
requería la experiencia, por tanto, escribir, investigar era la experiencia de ser él mismo que
tenía que realizarse en la vida misma como sujeto homosexual deseante
58
. Por eso, para
decepción de muchos, busca en los griegos la posibilidad del cuidado del mismo para
mismo. Con esa búsqueda coadyuvó a construir la subjetividad general como nuevo campo
de la libertad neoliberal para un mejor y más efectivo gobierno como conducción de
conductas.
“…la forma de conducción de sí mismo puede ser llamado gobierno. En
un sentido amplio de la palabra, gobierno no es una forma de forzar a los
hombres a hacer las cosas que el gobernante quiere; en realidad, se trata más
de un equilibrio movible con agregados y conflictos entre las técnicas que
55
MILLER, James. (1995. Op. Cit. 429
56
FOUCAULT Michel. (2011) Historia de la sexualidad. México: Siglo XXI Editores.
57
FOUCAULT, Michel. 2008 Op.Cit. p. 48
58
DRAZENOVICH, George. (2012). A Foucauldian Analysis of Homosexuality. Educational Philosophy and
Theory, 44(3), 259275. https://doi.org/10.1111/j.1469-5812.2010.00653.x
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 34
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aseguran la obediencia (forzamiento) y los procesos a través de los cuales uno
se construye así mismo y se transforma.
59
La práctica de conducir conductas con base en la libertad de los sujetos es el concepto
básico para la comprensión del poder en términos de gobierno. Entonces la noción de
gubernamentalidad no se agota en una idea política, por cuanto la vida no se limita a los
dispositivos que la normalizan para administrarla mejor; la gubernamentalidad también
tiene que ver con prácticas de subjetivación y con el gobierno de mismo. En palabras de
Foucault:
La gubernamentalidad implica la relación con uno mismo, lo que significa
justamente que, en esta noción de gubernamentalidad, tengo en la cuenta el
conjunto de prácticas por las cuales se puede constituir, definir, organizar,
instrumentalizar las estrategias que los individuos, en su libertad, pueden
tener respecto de los otros”.
60
En fin, en la gubernamentalidad se conjugan las técnicas de dominación ejercidas
sobre la población y las técnicas de ejercidas sobre las personas. Hay cierta solución de
continuidad en el trabajo de la gubernamentalidad a la ética y el cuidado de sí. Foucault, en
términos existenciales, tuvo la oportunidad de aprovechar una forma de gobernar que exige
la libertad, y aceptar el mandato liberal de ser libre era, al mismo tiempo, poder hacer crítica
y resistencia inclusive desprendiéndose de los atavismos que marginaban su propia
individualidad. Ya para él no era solo discutir cómo llegamos a ser lo que somos como
sociedad, sino en poder ser lo que él mismo quería ser.
No fue que Foucault encontrara su sí mismo en la griega potencia del cuidado de ;
fue más bien que la promesa de un sí mismo liberal le hizo buscar en los griegos un anclaje
justificatorio para su experiencia.
61
¿Podría esta problemática del cuidado de ser el centro
de un nuevo pensamiento de la política, de una política diversa a la considerada hoy?”
Foucault confiesa que no he avanzado demasiado en esta dirección, pero le gustaría
hacerlo.
62
Pero ahora estaba en la empresa de buscar en el pasado las posibilidades de
realmente ser mucho más él mismo, pues reconoce, según señala Sloterdijk (2013)
63
: “…una
fuerza de autoconfiguración donde se condensa la competencia ética del individuo”. Más
aún, Foucault descubre el ejercicio de autoconfiguración como el movimiento más genuino
de la existencia: estar consigo mismo transcendiéndose a sí mismo.
Pero habría que preguntar si este lento tránsito hacia el sí mismo es un espacio de
conquista de nuevas libertades o, por el contrario, es la retirada que renuncia a la crítica de
confrontación porque supone que el aislamiento es la concreción realmente verdadera de la
resistencia: hacer una obra de arte de la propia existencia suponda la siguiente fase de la
59
FOUCAULT, Michel. (1993). About the Beginning of the Hermeneutics of the Self: Two Lectures at
Dartmouth. Political Theory, 21(2), 198227. http://www.jstor.org/stable/191814. P. 198
60
FOUCAULT, Michel. (1991). El sujeto y el poder. Bogotá: Carpe Diem.1991.. p. 141
61
VIRIASOVA, Inna. (2006). The Problem of Freedom in the Works of Michel Foucault. CEU Political Science
Journal 1 (5): 64-77.
62
FOUCAULT, Michel. (1984a). La ética del cuidado de sí como práctica de la libertad (diálogo con H. Becker,
R. Fornet-Betancourt, A. Gomez-Müller, 20 de enero).
file:///C:/Users/000007653/Downloads/biseticos,+Journal+manager,+2276-7070-1-CE.pdf).
63
SLOTERDIJK, Peter. (2013). Has de cambiar tu vida. Valencia: Pre-Textos. p. 199
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 35
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crítica al sistema. Sin embargo, ese interés en otro de esos intereses sembrados por el mismo
liberalismo para el gobierno de las personas. En palabras de Sloterdijk (2013):
El hombre, en la retirada hacia mismo, se forja una forma de subjetividad
enclavada en su interior, donde está ocupado prioritaria y permanentemente consigo
mismo y sus estados internos. Se transforma en una especie de pequeño Estado, para
cuyo único habitante debe encontrarse la Constitución correcta. Nadie ha expresado
con tanta claridad como Marco Aurelio ese imperativo de recesión, que nos conmina
a la autogestión de nuestra propia vida: piensa, finalmente, en retirarte hacia aquella
pequeña región que eres tú mismo, y, sobre todo, no te disperses”
64
¿Cuál es la promesa del sí mismo que intereso a Foucault y, mediado en parte por él,
a la sociedad en general? Más que una promesa es, para el autor, una especie de trampa: la
trampa de un mejor gobierno. El poder liberal requiere construir y administrar libertad. En
esa construcción se encuentran limitaciones tangibles que desmienten los discursos, pero
como la libertad no puede dejar de ser producida, así sea en terrenos abstractos, para
permitir que la experiencia de su posesión sea patrimonio de cada persona incluso a
contrapelo de las condiciones reales de existencia, el liberalismo tuvo que configurar un
terreno nuevo (un nuevo yo dijo Foucault, 2008) mediante las ciencias sociales, sobre todo
el psicoanálisis, la psicología y la pedagogía: ese vastísimo terreno de supuesta libertad es el
sí mismo.
65
La gubernamentalidad inventó el mismo como un infinito mundo interior en el cual
se puede ser libre y, al mismo tiempo, sentir que hace resistencia desde cierto aislamiento
anodino. Ese nuevo terreno de libertades inéditas, paradójicamente, es el que devuelve a las
personas a una especie de situación vivida en el pasado como “servidumbre consentida”: los
lleva hacia una nueva forma de esa servidumbre consentida”, más todavía, el mismo se
ha convertido en una especie de herramienta para producir “sumisión autoinflinjida, es
decir, no basta con la sumisión, sino que ahora el neoliberalismo logra que cada quien exija
ser sometido porque quiere explotar la profunda veta de sí mismo.
Pero el movimiento del "sí mismo", no se limita a lo personal para mejores
experiencias de vida como esguince al poder liberal, por el contrario, su objetivo es una
política para un nuevo orden social: una supuesta revolución en contra de los modos
erróneos en que nos gobernamos a nosotros mismos. La intervención política y social
cambia, se hace más exhaustiva y eficaz: los factores socioestructurales ceden parta de su
importancia para enfrentar los problemas de la sociedad, ahora tendrían que ser categorías
individuales y subjetivas las que comprometerían y culpabilizan al sujeto
66
.
4. ¿Es crítica la educación crítica?
En todo este recorrido: interés por el gobierno, emergencia y desarrollo de la crítica,
gubernamentalidad liberal y exigencias de libertad hasta forzar las fugas hacia el cuidado de
sí y del sí mismo, hay un factor no mencionado: la educación. Sin embargo, la educación ha
sido la condición de posibilidad de la crítica y de la libertad para convertirse en una actitud
64
Ibídem. p.292
65
ECHEVERRI-ALVAREZ, Juan. 2015. Op. cit
66
CRUIKSHANK, Barbara. (1999). The will of empower. Democratic citizens and other subjects. New York:
Cornell University.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 36
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histórica, un ethos que todavía nos identifica como cultura. La educación ha sido el vehículo
para la circulación de la gubernamentalidad liberal desde su emergencia en el siglo XVIII
67
.
Dispositivo mediante el cual se gobierna a la totalidad de una población en la totalidad de
un territorio.
68
La educación se expandió a escala mundial en los territorios de los discursos y de las
prácticas
69
como agente del liberalismo para posicionarlo en la base social, y cómo una
potente mercancía para el fortalecimiento del mercado. La educación en su formato escuela
se expandió con el ascenso del liberalismo y su estrategia esencial de gobierno, los Estados
Nacionales se convirtieron en el dispositivo para acostumbrar las mentes de las personas a
la libertad y los derechos y la forma natural de habitar el mundo. Pero la educación no se
expandió ni se hizo necesaria de modo espontáneo, neceside los discursos de la razón para
posicionarla y darle contenido y función.
Immanuel Kant es una especie de bisagra histórica que reconoce el pasado, pero
funda pensamiento para el futuro. Foucault se apuntala en él para preguntar por la crítica y
la libertad a partir de un texto desde cierta perspectiva menor en el conjunto de su obra:
¿qué es la Ilustración?
70
Otro texto Kantiano, quizás con menor importancia en esa escala
de valoración, es destacable en los argumentos que tejemos en torno a la libertad y la crítica
porque nos introduce de lleno en la dimensión educativa que hemos anunciado en el título:
ese texto es Pedagogía (2003).
71
La Ilustración es la salida de la minoría de edad, pero esa salida solo puede ser
potenciada culturalmente por vía educativa. La filosofía, dependiente de élites intelectuales
más o menos aisladas, no podía cargar con la responsabilidad operativa de construir una
actitud cultural de libertad y de crítica: se necesitó recurrir a mecanismos de intervención
masiva. La educación fue el vehículo para la expansión de las ideas que pregonaban la
libertad y la concretaban en ese dispositivo del Estado para el gobierno de la población por
la vía de la conducción de conductas. Es cosa sabida: “el hombre no se ha desarrollado en la
libertad...la libertad es un artefacto de la civilización...La libertad fue posible gracias a la
evolución gradual de la disciplina de la civilización que es al mismo tiempo la disciplina de
la libertad”.
72
En efecto, la condición de posibilidad de la empresa crítica fue y es la educación. Kant
(2003) señaló lo que en el siglo XVII hacía enunciable el pensamiento liberal: “el hombre
puede considerar como los dos descubrimientos más difíciles: el arte del gobierno y el de la
educación” (p. 35). En las transformaciones que se gestaban, en ese siglo y antes, educar y
gobernar hacían parte de la misma sinergia. El uso libre de la razón requería de libertad y la
libertad es, en parte, un producto cultural de la educación. Para Kant “El hombre es la única
criatura que ha de ser educada” y en el liberalismo esa necesidad conlleva la existencia de
67
CARUSO, Marcelo. y ROLDÁN, Eugenia. (2005). Pluralizing Meanings: the Monitorial System of
Education in Latin America in the early nineteenth century. Paedagogica Historica.41 (6), 645654.
68
FOUCAULT, Michel. 2006. Op. Cit.
69
CARUSO, Marcelo. y ROLDÁN, Eugenia. (2005); Cfr: ECHEVERRI-ALVAREZ, Juan ( 2015). Op. Cit.
70
KANT, Immanuel (2009) ¿Qué es la Ilustración? Foro de Educación, n.º 11, pp. 249-254.
71
Un texto que no es escrito propiamente por Kant, sino la trascripción de sus clases de pedagoa por uno de
sus estudiantes, pero el manuscrito fue aprobado por él.
72
ROSE, Nikolas. (2010). Powers of Freedom. Reframing political thought. Cambridge University (First
edition 1999).
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 37
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una educación que transitara idealmente hacia la perfección de la humanidad. Para
acostumbrar a la gente a la libertad era menester educarla (Kant, 2003): en palabras de
Foucault: “No se podía, naturalmente, liberar a los individuos sin adiestrarlos”.
73
Ahora bien, también en la educación crear y administrar la libertad exige establecer
los mecanismos para evitar sus desbordes. Así, en la perspectiva educativa de Kant se revela
una posición simétrica con la gubernamentalidad liberal la cual requiere, al mismo tiempo,
producir libertad y generar mecanismos para controlarla. En la educación escolarizada, por
su parte, uno de los más grandes problemas es:
(…) conciliar, bajo una legítima coacción, la sumisión con la facultad de
servirse de su voluntad. Porque la coacción es necesaria ¿Cómo cultivar la libertad
por la coacción? Yo debo acostumbrarle a sufrir una coacción en su libertad, y al
mismo tiempo debo guiarle para que haga un buen uso, de ella. Sin esto, todo es un
mero mecanismo, y una vez, acabada su educación, no sabría servirse de su libertad.
74
En la pedagogía de Kant la disciplina no es lo que se opone a la libertad, sino su
condición de posibilidad, del mismo modo en que Foucault ve en la gubernamentalidad las
restricciones de disciplina como elementos de construcción de libertad individual y
colectiva. La disciplina, dice Kant, es el elemento negativo de la educación. Negativo en
cuanto es la parte que fija límites, la que dice no como potencia de actuar y de pensar mejor.
Según Kant el hecho de mandar desde muy temprano a los niños a la escuela a veces solo
tenía que ver con “habituarles a permanecer tranquilos y a observar puntualmente lo que se
les ordena, para que s adelante no se dejen dominar por sus caprichos momentáneos”.
75
Para este filósofo, la primera etapa del alumno es cuando debe mostrar sumisión y
obediencia pasiva, para luego, en otra etapa, pueda “hacer uso de su reflexión y de su
libertad, pero sometidas a leyes”. La educación escolarizada tiene la misn de hacerle ver al
estudiante que “la coacción que se le impone le conduce al uso de su propia libertad; que se
le educa para que algún día pueda ser libre, esto es, para no depender de los otros”.
76
Para Kant la Ilustración no era un problema individual, así parezca que su sapere
Aude es prescripción personal. No es posible una Ilustración como voluntad individual del
uso de la razón, entre otras cosas porque: es “difícil para cada hombre en particular lograr
salir de esa incapacidad, convertida casi en segunda naturaleza” (Kant, p.1784). Kant
argumenta que mediante una revolución quizás se logre derrocar el despotismo o erradicar
la opresión económica y política, pero nunca se consigue la verdadera reforma de la manera
de pensar” (Kant, 1784), por eso es necesaria una educación que de manera paulatina evite
que “nuevos prejuicios” se instalen completamente en donde estaban los primeros.
Lo educativo es esencial para comprender la emergencia de las formas liberales del
poder, lógicas en las cuales la libertad cumple un papel central y, por tanto, asuntos como
la crítica no han estado ubicadas por fuera de las estrategias de poder y de gobierno para
cuestionarlas o impugnarlas: la crítica misma es fomentada por el mismo liberalismo como
un modo de preservarse en sus necesarias transformaciones y, al mismo tiempo, es un
elemento que va mutando hacia un tipo de verdad generada en el campo de veridición del
73
SLOTERDIJK, Peter. Op. Cit. p. 200
74
KANT, Immanuel. (2003). Pedagogía. Madríd. Akal.
75
KANT, Immanuel (2003) Op. Cit. p.30
76
Ibidemo. P. 37
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mercado: la crítica se convierte en mercancía, de la misma manera en que también se
convierte en una mercancía la educación que la promueve.
Este último argumento lleva a preguntar ¿la actual educación qué tipo de libertad y
de crítica agencia, es decir, qué tipo de sociedad construye? Foucault anunciaba que desde
el siglo XIX la escuela producía docilidad, esto es, aumento de la fuerza en términos
económicos, y disminución de la fuerza en términos políticos: personas productivas e
incapaces de resistencia.
77
La educación hacía esto amparada en discursos sobre la libertad,
como los señalados por Kant. Libertad como liberación, pero, principalmente como forma
de gobernar. Era el tiempo de las sociedades disciplinarias en las cuales ya no estamos
particularmente, pero tampoco han dejado de existir.
78
No hay crítica, en el sentido de “insumisión”, en el pensamiento crítico que fomenta
la educación como ejercicios de lectura capaces de repetir lo que otros dicen que es posible
decir de textos canónicos. La educación, que fue condición de posibilidad de la crítica como
un ethos, una actitud de resistencia sistemática, ahora es un discurso oceánico, como el de
la libertad. Actualmente, por la domesticación que hace el liberalismo de sus contradictores,
pervive y se fomenta un pensamiento crítico, pero no una actitud crítica: condición de rito
sin mito, es decir, una apariencia llena de rituales que no llevan a nada más que a cierto
exhibicionismo literario sin compromiso. La ctica se convierte en discursividad, contenido
para enseñar, rubrica para atrapar clientes, pero lo cierto es que todo ello cubre el horror de
la patologización voluntaria a la que ha llevado la psicologización de la educación para mejor
conducir conductas. Efecto perverso de la construcción del mismo y el cuidado de
(Echeverri-Alvarez, 2024)
79
.
El mundo psíquico con promesas de nuevas libertades que, sin embargo, se vuelven
contra ellas mismas: en vez de liberar atrapan y direccionan hacia mundos interiores en los
cuales, en vez de encontrar vitalidad, potencia y creatividad, se topan con vastos territorios
minados por psicologías del cuidado y de las emociones que en vez de producir “super
hombres” producen pequeñez, enfermedad mental, apocamiento y, en muchos casos,
resentimientos, escisiones sociales y criminalidad. La educación satisface los apetitos de
crítica, interés artificial del liberalismo, con simulacros que lo único que hacen es inhibir la
crítica como resistencia a ser gobernados con los saberes y los poderes que somos
gobernados, pero satisface la individualidad resignada que se construye.
La actual relación entre liberalismo y democracia genera, en la educación y en la
sociedad, una tensión entre lo que se dice y lo que se ve: se invocan sujetos críticos pero lo
que se observa es otra cosa: en vez de ciudadanos capaces de oponerse a cualquier tipo de
exceso de las formas del gobierno en tanto personas libres pareciera que se forma una
psicoadanía, es decir, una comunidad de psicoadanos: personas atrapadas en los territorio
de lo psique para conformar una forma de gobierno que podría ser nombrada como
“psicopatologización voluntaria”. Si en el poder pastoral el ideal de gobierno era una
77
FOUCAULT, M. (1990). Vigilar y Castigar. México. Siglo XXI.
78
DELEUZE. Gille. (1999). Posdata sobre las sociedades de control, en El lenguaje libertario. Antología del
pensamiento anarquista contemporáneo. Buenos Aires, Editorial Altamira.
79
ECHEVERRI-ALVAREZ, Juan (2024). Ética, política y humanismo en la conformación de las nuevas
ciudadanías universitarias. Ponencia. Reduval. México. Inédito.
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mansedumbre voluntaria que, mientras más acentuada más acercaba a la salvación, al
parecer la “psicopatologización voluntaria” no tiene compensaciones en el más allá, sino en
el más dentro de sí. El camino conceptual es vasto: autoestima, autoconcepto, autoeficacia,
emociones. Todas hablan de subjetividades que consideran que en las profundidades de su
psique está la verdadera libertad que no depende de nadie; que la subjetividad propia es la
obra de arte para la propia contemplación y satisfacción, o insatisfacción. Cuando satisfecha
autárquica, cuando insatisfecha enfermiza.
80
Conclusiones
El artículo se preguntó por las nociones de crítica y de libertad en los trabajos y,
correlativamente, en la experiencia vital de Michel Foucault. Lo hizo con un sentido
conmemorativo. Sin embargo, la idea era salirle al paso al llamado de atención de Heidegger:
las celebraciones conmemorativas son cada vez más pobres de pensamiento. Celebración
conmemorativa y falta de pensamiento se encuentran y concuerdan perfectamente. Por eso
se aprovecha la conmemoración para pensar en el autor y en su obra, en el sentido que tiene
todavía y lo que posibilita pensar y hacer (Heidegger, 2002)
81
. La idea conmemorativa fue
trazar un camino que se desplaza desde la resistencia a ser gobernados con los poderes y los
saberes imperantes, en el marco de una lógica de poder emergente durante el siglo XIX, la
gubernamentalidad liberal, hasta el la ética y el cuidado de sí, es decir, el arribo al mismo.
Esos cambios, son, al mismo tiempo que formas de liberación, modos cada vez más
exhaustivas de gobierno de las personas, pero a las cuales se les puede hacer resistencia con
lo que Foucault hizo sobre la crítica y la libertad.
El tránsito que Foucault hace desde la crítica en la gubernamentalidad para llegar
hasta la ética y el cuidado de sí, no representa una ruptura decepcionante, sino una
experiencia vital que ha sido, sin embargo, fundadora de un tipo de pensamiento y de acción
que acelera y profundiza procesos ya en movimiento mucho antes de su intervención.
Foucault ve la ética de la preocupación por uno mismo como una práctica de libertad.
Aunque el individuo no puede salir de las relaciones de poder que producen su propio yo,
puede participar en la creación de mismo. Así, la libertad puede entenderse como
participación en el proceso de definirse a uno mismo y al significado de la libertad.
82
Con los
trabajos sobre la ética y el sí mismo, Foucault impulsa un movimiento de más de cien años
que puede ser nombrado como el largo camino hacia el mismo. Es decir, un ejercicio del
gobierno cada vez más especializado que penetra en cada persona, le interviene la psique y
construye subjetividades particulares incapaces de resistencia social porque están
preocupadas por el autoconocimiento o degenerado en patologías psíquicas que les aleja de
la sociedad y su cuestionamiento crítico.
La educación, dispositivo privilegiado para el gobierno de la población fomenta de
modo grandilocuente un discurso de formación de sujetos críticos: lo hace mientras diluye
la crítica en banales teleologías formativas y en eternas evaluaciones estandarizadas como
marcos invisibles para contener los sentidos de cualesquiera lecturas del canon impuesto.
80
Idem.
81
HEIDEGGER, Martín. (2002). Serenidad. Barcelona: Ediciones del
Serbal. https://apuntesfilosoficos.cl/textos/Heidegger%20-%20Serenidad.pdf
82
VIRIASOVA, Inna. (2006). Op. Cit.
Echeverri, J. Revista de Filosofía, Vol. 41, Nº110, 2024-4, (Oct-Dic) pp. 21-40 40
Universidad del Zulia. Maracaibo-Venezuela. ISSN: 0798-1171 / e-ISSN: 2477-9598
Esa educación en la práctica lo que promueve es otra cosa: una nueva forma de sumisión
voluntaria, pero ya no en los terrenos del dogma y de la religión para alcanzar, mientras mas
sumiso, más salvación, sino mediante la squeda de otra salvación en el mismo que se
propicia en la palabra incuestionable de la psicología como la productora de los discursos
verdaderos sobre las personas y las sociedades.
Foucault se dejó tentar por ese interés, apetito propiciado por el liberalismo, y
coadyuvo, al buscarse a mismo, en fundar ese pensamiento, legitimarlo y expandirlo. Sin
embargo, con el mismo Foucault hay que hacer una pausa y con él es menester que se
levanten más voces para reconocer que “tenemos que empezar de nuevo desde el principio
y preguntarnos en qué podemos basar la crítica de nuestra sociedad.
83
No es una tarea fácil,
según lo expresó el mismo Foucault:
Diría que es precisamente en la medida en que soy optimista que puedo ver
las dificultades. O bien, si usted quiere, que porque veo las dificultades -y ellas son
enormes- hace falta mucho optimismo para decir: ¡recomencemos! Debe ser posible
recomenzar. Quiero decir recomenzar el análisis, la crítica…”
84
Las técnicas para lograr conformidad exenta de pensamiento han desempeñado un
papel central en la afirmación del triunfo del liberalismo y por ello el liberalismo es
susceptible de crítica. Enfrentado a cualquier forma de gobierno, liberal o totalitaria, la
vocación del intelectual es ejercer una "decidida voluntad dar voces en público sobre
cualquier cosa que parezca intolerable. Al negarse a consentir, el intelectual podría recordar
a los demás el "tutelaje en que están incursos" y también la capacidad que tienen para
escapar de ese tutelaje.
En fin, hay que recomenzar, pero recomenzar no es transitar los caminos ya trillaos
de la crítica convencional, ni inclusive, la tradición más recalcitrante, tenemos que pensar
porque "Lo que debe producirse es algo que no existe en absoluto, algo sobre lo cual nada
sabemos... la creación de algo por completo diferente, una innovación"
85
.
83
LEMKE, T. (2011) Critique and Experience in Foucault. Theory, Culture & Society, 28 (4),26-48.
84
FOUCAULT, Michel. 2012a [1977]. La tortura es la razón. En: El poder, una bestia magnífica, 55-65.
Buenos Aires: Siglo XXI
85
MILLER, (1995) James. Op. Cit. p.452
REVISTA DE FILOSOFÍA
110 - 2024 - 4 OCTUBRE - DICIEMBRE
Esta revista fue editada en formato digital y publicada en DICIEMBRE de 202 4
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