título corto
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ANARTIA
Publicación del Museo de Biología de la Universidad del Zulia
ISSN 1315-642X (impresa) / ISSN 2665-0347 (digital)
https://doi.org/10.5281/zenodo.14583572 / Anartia, 39 (diciembre 2024): 5-6
Sobrevaloración de la salinidad en la eutroficación: necesidad
de un nuevo modelo descriptivo e hidrodinámico para el lago de
Maracaibo
Carlos Luis Bello C.†
Departamento de Biología, Facultad Experimental de Ciencias, Universidad del Zulia.
Maracaibo 4011, Zulia, Venezuela.
cono mal denominado hipolimnético, donde esta clasica-
ción se destaca sobremanera. De acuerdo a los estratos de-
nidos anteriormente el nombre más adecuado sería “Cono
monimolimnético. El cono lo clasicaríamos de acuerdo
a los orígenes que determinan su estraticación como una
meromixis parcial ectogénica. Es posible que a este fenó-
meno contribuyan de manera aditiva los grandes aportes
de materia orgánica, aunque esta tiende a ser más inesta-
ble. El cono puede ser más claramente denido como una
meromixis parcial ectogénica-biogénica. Indudablemente
será más estable por los aportes de salinidad.
Entonces, el lago de Maracaibo estaría constituido por
tres capas, el monimolimnio que nunca se mezcla, análogo
al hipolimnio; el quimiolimnio que representa la zona de
gradiente de la temperatura y salinidad (metalimnio) y el
mixolimnio que representa la capa de mezcla, y que se ve
fuertemente afectado por el viento, descarga de ríos, etc.,
equivalente al epilimnio de los lagos holomícticos, y que
representa las aguas de mínima densidad salina (por lo ge-
neral aguas dulces).
La mayoría de los trabajos tienden a describir el efecto
de los cambios en la forma del cono en las distintas épo-
cas del año. Por lo general, el cono se aplasta y se acerca al
fondo del lago durante la época de lluvias, perdiendo su
forma de cono. Durante el periodo seco, los ríos que uyen
al lago merman su caudal y la descarga es menor, por ello el
peso sobre la columna salina disminuye, la cual recupera su
forma de cono, y como señalan los trabajos, mantiene sus
concentraciones salinas y de otros elementos químicos casi
intactas. Resulta curiosa está rápida recuperación, aún en
épocas posteriores a la descarga de grandes volúmenes de
agua por periodos lluviosos copiosos, como ocurre con La
Niña. Durante estos periodos lluviosos se dice que el cono
es disuelto por la fuerza del agua dulce y que desaparece.
Creo que en la realidad esto no ocurre, y lo que se debería
En un análisis sobre los distintos trabajos de investiga-
ción realizados en el lago de Maracaibo no existen referen-
cias sobre las características del cono hipolimnético bajo
la óptica de que este represente un tipo de lago que se ca-
racteriza por un gradiente diferencial de salinidad, aunque
todos se reeren a la misma. Con esto quiero decir que,
aunque se disponía de la información, ésta se subscribió a
una clasicación de tipo holomíctico, en donde la estrati-
cación del agua, determinada por la temperatura, separa
las distintas capas de acuerdo a como penetre la luz y sus di-
ferentes absorbancias con la profundidad, incrementando
la temperatura en la supercie y disminuyendo progresiva-
mente en profundidad. Existe, por lo general, circulación
total en la columna de agua. La densidad del agua presenta
un comportamiento relacionado con dicha temperatura;
un comportamiento típico de los lagos de agua dulce. En
contraposición existen algunos lagos que no presentan
estraticación completa; en ellos las capas profundas no
se mezclan con la masa principal del agua. Los estratos de
agua de estos lagos son muy peculiares y se designan con
tres términos distintos a los usados para los lagos holomíc-
ticos normales. El estrato más profundo, que permanece
sin mezclarse, constituye el monimolimnio. Por encima de
él está el mixolimnio que sufre una circulación periódica.
Estos dos estratos se hallan separados por un gradiente de
salinidad, denominado quimolimnio. Una concentración
salina de 1 g/l aumenta la densidad del agua en aproxima-
damente 0,0008. Este cambio del peso especíco es muy
grande al compararlo con los cambios de densidad asocia-
dos con la temperatura. La diferencia de densidad entre 4 y
5 ° C es de 0,0008, requiriéndose sólo 10 mg/l de concen-
tración de sal para obtener el mismo efecto de resistencia a
la mezcla. Esta diferencial de la temperatura determinada
por la salinidad se denomina meromixis y se podría gene-
ralizar a todo el lago de Maracaibo, sin embargo, es en el
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observar con un análisis que comprenda esta idea, es que
el cono podría cubrir casi toda la supercie del fondo del
lago, pero con un espesor de pocos centímetros o despla-
zarse a zonas fuera del sitio acostumbrado. Es más proba-
ble que se achate de manera muy drástica. Una rápida re-
cuperación de las condiciones químicas del cono después
de estas lluvias torrenciales resulta poco probable. Si esto
que estoy diciendo es verdad, signica que la información
disponible sobre la dinámica hidrológica del lago y sus mo-
delos de funcionamiento deben ser revisados y adaptados a
esta nueva realidad.
Los estudios sobre la dinámica del epilimnnio, conside-
rados ahora como una capa mixolimnética, presentan otro
matiz. Los estudios de las características de la distribución
físico-química y biológica de perles verticales del lago, y
en especial del cono, fueron interpretados de manera equí-
voca durante todos estos años. Todos los datos obtenidos
hasta un metro de profundidad por distintos investigado-
res e instituciones deben ser reinterpretados o desechados.
Esbozaré, hipotéticamente, cuál podría ser la dinámica
hidrológica del lago y su cono. La cuenca del lago de Ma-
racaibo es centrípeta e interna y con una salida al mar. La
mayoría de los grandes ríos del mundo, presentan cuencas
dendríticas con salida abierta al mar, formando deltas y es-
tuarios. Desembocan estos ríos sobre la plataforma conti-
nental del mar y se desparraman con todos sus elementos
de acuerdo a una serie de condiciones locales; pendiente de
la plataforma marina, caudal del río, transporte de sedimen-
tos, si son aguas blancas o negras, la vegetación, el clima,
la precipitación y la temperatura. Existe, de acuerdo a estas
condiciones, una clasicación de los estuarios y deltas.
El lago de Maracaibo es atípico de acuerdo a su cuenca
centrípeta e interna y no se asemeja a otros estuarios o ini-
cio de formas deltaicas de otras partes del mundo. La crea-
ción de un canal articial permite un mayor contacto con
el mar y una salida más expedita de las aguas dulces aca-
rreadas por los ríos al lago. Los ríos se convierten en vec-
tores de fuerza que inuyen con su masa, sobre la masa de
agua salada que entra por el canal articial, desplazándolas
de acuerdo a su volumen y energía potencial. El movimien-
to de estas aguas saladas ocurrirá en el fondo del lago de
acuerdo a su mayor densidad. Está aguas marinas del fon-
do por denición (presentan una alta resistencia térmica),
nunca se mezclan. Las aguas dulces, sobre todo en época
de lluvias, ocupan todo el perl de profundidad desde su
desembocadura en el lago ya que empujan y desplazan las
aguas salinas del fondo. Es decir, que el lago presenta con-
diciones holomícticas en las zonas de gran inuencia de los
ríos. Los ríos de mayor caudal tendrán mayor inuencia
sobre el movimiento de estas aguas salinas y su ubicación
en el lago de Maracaibo.
Que el lago presente una cuenca interna que no desem-
boca directamente en el mar sino a través de un estrecho,
dene algunos aspectos de la hidrodinámica; las aguas dul-
ces tienden a salir por arriba y por las márgenes del estre-
cho. Por el fondo y por la margen contraria entra el agua
del mar. A todo esto hay que sumarle el efecto de las mareas
que al igual que los ríos, pero de manera más periódica y
regular, permite mayor o menor entrada de aguas marinas
de acuerdo a su volumen y energía potencial. Se debe con-
siderar también la fuerza de Coriolis debido a la gran masa
de agua del lago. Sin embargo, sus efectos deben ser más
evidentes en las capas del mixolimnio. Es por toda esta di-
námica, que resulta lógico pensar que el lago de Maracaibo
es realmente un lago meromíctico.
Si consideráramos por un momento, que los ríos cesen
sus caudales o los disminuyan apreciablemente, como se
observa para algunas épocas de sequías extremas, el cono
monimolimnético cubriría grandes extensiones del fondo
a la supercie y se podrían observar claramente los estratos
mencionados, típicos de los lagos meromícticos.
La denominación de parcial, se reere a que las aguas
más saladas y pesadas que se deberían mantener en el fon-
do son empujadas a la costa oriental del lago debido al
poderoso efecto del río Catatumbo y a los otros ríos que
generan los patrones de corrientes que se crean en el lago,
junto con las mareas y el viento. Toman la forma de cono
análogamente, al igual que un vórtice creado por una li-
cuadora, desplazada fuera del centro. Este enfoque sobre
la dinámica del lago permite comprender los efectos de la
cuña salina y cuya formación probablemente sea antigua,
pero menos marcada.
Resulta indudable, de acuerdo con los datos suminis-
trados por algunos investigadores, que en el siglo pasado
hubo un incremento general de la salinidad por el dragado
del canal de navegación a lo largo del estrecho. Un incre-
mento salino de 2‰ en el lago de Maracaibo, además ha
elevado la estabilidad en el cono. Un cálculo de la resisten-
cia térmica relativa en un perl del cono revelaría cuáles
son las fuerzas y efectos necesarios para que el viento o las
corrientes pudieran romper y mezclar las aguas que for-
man el cono. En mis estimaciones preliminares he podido
observar valores relativamente altos, comparados con los
que se obtienen para los lagos holomícticos.
Estas consideraciones e indicios me han convencido de
la necesidad de aceptar que hemos venido manejando una
noción limnológica errónea del lago de Maracaibo, un sis-
tema no holomíctico sino meromíctico, y sobre esta base,
por muchos años fallida, también sobreestimando los efec-
tos de la salinidad del lago en su proceso de eutrozación.
Se impone la necesidad de un nuevo modelo descriptivo e
hidrodinámico del lago de Maracaibo.